
[...] Odioso niñato sin más corazón que un hielo. Mátalo, mátalo, me dije interiormente mientras veía ese cuerpo tendido en el suelo, inmóvil, sin respiración, sin movimiento, muerto en vida, como cuando estuve sin él, pero ahora sólo le deseo la muerte, ese camino tan apacible por el que te diriges hacia un gran prado ardiente y frío al mismo tiempo. Estás destinado para ser su dueño, hice una mueca de asco al pensarlo. Me agaché y abrió los ojos, estaba llorando.
-Ahora lloras ¿no?
-Perdóname.- dijo balbuceando.
-Derramé millones de lágrimas por ti, ahora te toca a ti.
-No por favor.- rogó entre sollozos.
-Adiós.- le susurré al oído.
Le besé la frente mientras él seguía agonizando, y volví a clavar el cuchillo, pero ahora en su corazón. Oí como el fluido de su sangre salía por la herida, dejó de palpitar. Murió.
Agonizando
22 noviembre 2009 por mysafeharbor
Advertisement
ostia anaa!! jaja q tia! mola un montonnn se saleee
estee me molaa mucho la verdad..
me emocionoo y todo jaja